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2020
29 de mayo del 2020

Fumar es uno de los hábitos más comunes en todas las culturas. El consumo de tabaco causa la muerte de 8 millones de personas en el mundo cuada año. Lo equivalente, por ejemplo, al total de la población del estado de Jalisco en nuestro país. Sin embargo y a pesar de perder esa gran cantidad de consumidores anuales la industria tabacalera sigue acaparando a nuevas generaciones como clientes. Jóvenes que se unen al mercado a través del consumo de cigarrillos convencionales o de nuevos formatos como los son los cigarrillos electrónicos o “vapeadores”.El buen estado de salud de cada ser humano, y en especial de nuestro aparato respiratorio es hoy en día un factor esencial ante la situación sanitaria que vivimos. La pandemia por COVID-19 ha replanteado los hábitos y estilos de vida del mundo entero. O al menos, debería de hacerlo. Exponerse al humo de tabaco, siempre será nocivo para la salud. Por eso queremos compartirte algunos datos que debes tener presentes hoy más que nunca, y que tal vez ayuden a vivir en un mundo más sano.

  1. Los fumadores tienen mayor probabilidad de desarrollar infecciones en vías respiratorias: el humo del tabaco deteriora varios componentes de los mecanismos de defensa del aparato respiratorio, produce inflamación y favorece la aparición de infecciones bacterianas o virales.
  2. Fumar aumenta la posibilidad del contacto con bacterias y virus: el acto de fumar o “vapear” (y por tanto el acto de llevar repetitivamente un objeto y los dedos ala boca) aumenta la posibilidad de transmisión del virus, si se contaminan los cigarros o dispositivos electrónicos podrían actuar como fomite (vía de contagio) del virus.
  3. Mayor riesgo de evolución severa en pacientes con COVID: el consumo de tabaco se asocia con una mala evolución de la enfermedad por COVID-19, síntomas más severos y resultados más graves como necesidad de cuidados intensivos, ventilación mecánica y muerte. Pero no solo representa un riesgo ante la enfermedad de COVID, fumar también aumenta el riesgo de padecer otras enfermedades como cáncer de pulmón, tuberculosis, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfermedades cardiovasculares.
  4. Vapear no es menos dañino que fumar: Los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco, pero muchos de ellos contienen nicotina y otros compuestos orgánicos volátiles que resultan nocivos para la salud. Además, el cigarrillo electrónico en realidad no produce un vapor sino un aerosol que al ser inhalado de forma concentrada puede provocar irritación pulmonar, enfermedades cardiovasculares o cáncer.
  5. Dejar de fumar tiene un impacto positivo en la función pulmonar: Los beneficios de dejar de fumar son casi inmediatos en el organismo, sobre todo en la función pulmonar y cardiovascular. Dejarlo hoy, sin duda representará un cambio positivo en la manera en que tu cuerpo responda a cualquier tipo de infección. Y también significa mucho para las personas que te rodean.

Finalmente, es responsabilidad de cada uno modificar nuestros comportamientos y abandonar definitiva o paulatinamente los hábitos que afectan nuestra calidad de vida. Así como aprender que lo que hacemos individualmente repercute de manera positiva o negativa a nivel comunitario.

Referencias
Instituto Nacional de la Salud Pública, 2020. Recuperado el 17 de mayo de 2020 en
https://www.insp.mx/avisos/5339-fumar-tiempos-del-covid-19.html
American Cancer Society, “¿Qué sabemos sobre los cigarrillos electrónicos?”. Recuperado el 19 de mayo de
2020 en https://www.cancer.org/es/cancer/causas-del-cancer/tabaco-y-cancer/que-sabemos-acerca-de-los-
cigarrillos-electronicos.html
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